viernes, octubre 19, 2012

Gloriosa Fragata A.R.A. LIBERTAD. Tragedia naval.2012

MANIOBRA QUE LLEVA A DECIR LO QUE LOS KIRCNERMARXISTAS QUIEREN. Una maniobra intencional para seguir humillando a las Fuerzas Amadas, a nuestra Defensa Nacional y a todo el PUEBLO, que la Kretina y toda la gentuza politiquera tanto odia. Con la Administración neomarxinarcoterrorista KK, la Armada Argentina ha perdido el predio de la Escuela Suboficiales de Mecánica de la Armada, el buque Irizar, del Servicio de Hidrografía Naval y ahora la fragata Libertad. Cada uno de esos bienes patrimoniales de la institución y de todo el PUEBLO ARGENTINO quedó en el camino por distintas causas. Ni hablar en que condiciones han dejado al glorioso Ejército Argentino y nuestros valientes Halcones de la Fuerza Aérea. ¿Ustedes creen que estos traidores merecen la cárcel o la pena de muerte?. La humillación inferida supera cualquier comentario. La indignación que uno experimenta no es medible. Almirantes, Generales y Brigadieres, cómplices del gran latrocinio generado por politiqueros entregadores y vende PATRIA. En el Ministerio de Defensa y en la Armada Argentina apuntan al canciller Héctor Timerman como el responsable de que la fragata Libertad (ahora llamada fragata presa -privada de su libertad como todos los argentinos-) haya llegado al puerto de Accra, del que no ha podido salir. Se insiste en que la política de amistad con los pueblos africanos solamente ocurre en el microcosmos del Frente para la Victoria, y eso incluye a la Angola de Cristina Fernández y Guillermo Moreno. En voz baja primero, luego con tono más alto y ahora directamente a los gritos, quien transite los pasillos del piso 11 del Ministerio de Defensa, podrá escuchar las quejas, los reclamos y los reproches hacia quien consideran "el único, legítimo y total responsable" de la cada vez más probable pérdida definitiva del buque-escuela de la Armada Argentina, fragata Libertad: Héctor Timerman, ministro de Relaciones Exteriores y Culto. El relato insiste, inevitablemente, en que altos jefes de la Armada y funcionarios del ministerio que dirige Arturo Puricelli intentaron, en vano, convencer al canciller de evitar los puertos africanos (con la única excepción de la República de Sudáfrica) por el riesgo a que la fragata fuera embargada y, en especial, por la total falta de relaciones protocolares, y en especial navales, con países como Nigeria, Ghana y la propia Angola de Cristina Fernández y Guillermo Moreno. Sin embargo, una y otra vez, Timerman, cuyos conocimientos sobre relaciones internacionales provienen solamente de la academia ensayo/error/ensayo como diplomático de los Kirchner (más de Cristina que de Néstor), insistió en que los países africanos, en general, son naciones "amigas" y que integran el universo de nuevos negocios de la Argentina. Sin embargo, en Ghana ni siquiera hay embajador... Diferente es el caso de Brasil, por ejemplo, con una presencia permanente en África desde hace décadas (aunque a Brasil jamás se le hubiese ocurrido declarar y luego mantener por más de 1 década un default de deuda pública externa... Tampoco tendría a Timerman al frente del Palacio de Itamaraty). El panorama vislumbrado por Susana Pataro, la embajadora argentina en Nigeria, quien actúa como “embajadora concurrente” a Ghana, no es muy alentador. Los funcionarios políticos enviados desde Defensa y Relaciones Exteriores -los viceministros Alfredo Forti y Eduardo Zuaín-, recibirán la respuesta que les indicará que en Ghana, el poder político no interfiere en los asuntos judiciales. Todo depende de que, en la próxima audiencia judicial que ocurrirá dentro de 3 semanas, los abogados argentinos y los del fondo estadounidense NML lleguen a algún acuerdo. Pero, a su vez, la Argentina afirma que no quiere ceder ante el fondo NML. Timerman no parece aportar nada nuevo. Por ejemplo, informar que "el Grupo NML pertenece al especulador internacional Paul Singer y es el principal financista del lobby que opera en la Justicia y el Congreso de los Estados Unidos con el nombre de ATFA (Grupo de Tareas Argentina)", no agrega nada a lo ya sabido. Timerman debería explicar porqué insistió en el periplo africano, sin tener la información suficiente. La Cancillería de Ghana ya les informó a sus pares argentinos que solamente la Corte Suprema de ese país puede modificar la situación. Por ese motivo es que en la tripulación se habla de un plan de evacuación, comenzando por los cadetes del buque-escuela, y los oficiales chilenos y uruguayos invitados. Todos ellos sin PASAPORTES.Otro problema en caso de traslado. Para el capitán del buque-escuela, Lucio Salonio, sería una pésima enseñanza a los suyos disponer el abandono de la embarcación. Salonio se quedará hasta el final aunque lo aterroriza el fantasma de la fragata Libertad adquirida por ingleses a precio de ganga en un remate. Sin embargo, por ahora, el problema real consiste en que comienzan a producirse problemas como la escasez de combustible. Y la especulación de que si hay instancia de apelación demandará varios meses, y luego la Corte Internacional de Justicia, en La Haya, Países Bajos... son años... Resulta inviable mantener en Accra a toda la tripulación pero ¿cómo ejecutar la repatriación, dejando solo una dotación mínima de mantenimiento y maniobra? (Tiene que quedar un grupo de hombres mínimo, que pueda mover el buque para cuando las autoridades portuarias de Accra ordenen retirar la embarción del muelle ya que ocupa una posición prevista para un navío comercial y no exclusivamente militar. Un tema no menor es el afrontar el costo diario del buque -muelle, viáticos en divisa, provisiones y varios- cercano a los US$ 50.000 diarios, situación paradójica para un gobierno que trata de perseguir a viajeros que vuelan a Miami o a Florianopolis porque se dice que gastan las divisas que necesita el país). La posibilidad de enviar vuelos militares a Ghana, para abaratar los costos, chocó de inmediato con la dura realidad: "Si enviamos un Hércules C130, también nos lo embargan en cuanto aterrice”, dicen tanto en la Fuerza Aérea Argentina como en el Ejército Argentino. Una hipótesis consiste en trasladar a los cadetes y tripulantes en vuelos comerciales a España o Portugal, donde sí los esperaría alguna aeronave militar argentina. La dotación que permanezca en la fragata será considerada como destinada en el exterior, con sus correspondientes viáticos, y sería rotada periódicamente. No es una opción pagar la fianza porque detrás de esa decisión se encuentra el reconocimiento del total de la deuda exigida por los acreedores en default, que es mucho más alta que encarar la hipotética (e improbable) construcción de una nueva fragata para la Armada Argentina. Con la Administración Kirchner, la Armada Argentina ha perdido el predio de la Escuela Suboficiales de Mecánica de la Armada, el buque Irizar, el Servicio de Hidrografía Naval y ahora la fragata Libertad. Cada uno de esos bienes patrimoniales de la institución quedó en el camino por distintas causas. El caso de la Fragata Libertad es tal vez el más doloroso. La imagen de la Armada sin su buque fragata marcará definitivamente un antes y un después en la historia naval argentina, historia que muy poco importará a los jóvenes y no tan jóvenes idealistas en el poder. _____________________________________________________________________________ ABEL POSSE: La Argentina, país siempre acosado por su incapacidad administrativa, emitió bonos por sus préstamos, buscando ubicarlos al costo peligroso de prorrogar la jurisdicción, esto es la posibilidad que el tenedor pueda reclamar ante tribunales de "países serios" y, lo más grave, con renuncia del derecho de inmunidad soberana aplicable a bienes argentinos en el exterior. Conducta de país desesperado. Pero conducta eficaz para obtener dinero escudándose en la solvencia jurídica de los otros y sin mucha conciencia de soberanía como valor superior de la Nación. Así las cosas muchos tenedores de bonos, sobre todo jubilados de Italia, Francia, Alemania, Japón y otros países cedieron sus bonos a empresas internacionales especializadas. Estas empresas se presentan ante tribunales de Estados Unidos, por ejemplo, delegados por la Argentina en su renuncia de jurisdicción, para solicitar el secuestro de nuestra nave insignia, la Fragata Libertad, en el puerto de Tema, en Ghana. El tribunal norteamericano accede y solicita a la justicia de Ghana que se cumpla el secuestro de la nave. La Corte de Ghana acepta como ejecutora de buena voluntad de la comunidad jurídica y procede a lo que sabemos. Todo esto es legal y el padre de los buitres no es otro que la ya pandémica idiotez argentina. Si se hubiese aceptado pagar la fianza pedida por el demandante o aceptada la humillación de que "repatríen a su cargo" a nuestros marinos, entraríamos en un túnel de indefensión interminable y los reclamantes "irían por todo" también ellos ¿por qué no? (La Presidenta reconoció los hechos sin recordar que el gobierno de Néstor Kirchner en 2004 recurrió también a un error similar. No sólo los gobiernos anteriores...). La encerrona en que estamos es casi insoluble en el plano jurídico, pero el camino de una solución, pese a nuestro descrédito y soledad en el ámbito internacional, proviene del Derecho Internacional Público. Veamos: la Fragata Libertad ingresó en Ghana en misión de amistad internacional, como barco insignia, con gallardete de guerra y con capitán argentino. Previo intercambio de notas y con aceptación del Poder Ejecutivo, presidencial, del país receptor. La nave entró a puerto aceptada por el gobierno de Ghana y siendo nave militar, le corresponden las inmunidades de la convención de Viena (que Ghana ratificó en 1962 y Argentina en 1963). Inmunidad para la nave y para la tripulación similar a la de los diplomáticos. Exhortado por el tribunal norteamericano, la Corte de Ghana acepta jurídicamente el caso en base a los dos pecados de la irresponsabilidad nuestra: validez de la renuncia de jurisdicción argentina y de la renuncia de inmunidad soberana. La Corte Suprema y los jueces intervinientes de Ghana proceden según justicia. Pero no son autoridad de última instancia para decidir sobre la detención y secuestro de la nave. Por encima de la esfera jurídica funciona el poder soberano de Ghana como Estado: aceptó la visita amistosa de la nave de guerra argentina y al admitirla en su puerto se constituye en garante de su inmunidad. Ambos estados procedieron de buena fe y Ghana no fue agente de lo que sería una emboscada indigna. Así la situación, es el Poder Ejecutivo quien ejerce la supremacía soberana de Ghana. No puede ejecutar en este caso, lo decidido como medida interlocutoria por el tribunal norteamericano exhortante. Proceden bien tanto el tribunal norteamericano como la Corte ghanense. Pero la decisión y obligación soberana corresponde exclusivamente al Poder Ejecutivo que puede y debe ordenar la liberación de la nave, sin contradecir con esto la función de los poderes constitucionales. Creo que este es el punto más fuerte para la defensa de este caso particularmente sofisticado que hemos logrado en nuestra larga improvisación autodestructiva.. fuente:http://www.lanacion.com.ar/1518961-como-hacer-para-liberar-la-libertad

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